1. Empiece por una tarea concreta
Elija un proceso que su equipo conozca: preparar un reporte, clasificar documentos o responder consultas internas. Describa quién recibe la información, qué hace con ella y cuál es el resultado esperado.
2. Observe antes de automatizar
Registre los pasos, las excepciones y los controles actuales. Identifique dónde se repite trabajo, se pierde información o se necesita revisar muchos documentos. Un proceso mal definido necesita claridad antes que automatización.
3. Evalúe valor, viabilidad y riesgo
Compare el beneficio esperado con la disponibilidad y calidad de datos, el esfuerzo de integración y las consecuencias de un error. Empiece por una tarea acotada y revisable, con una persona responsable del resultado.
4. Defina cómo comprobar la mejora
Mida el punto de partida y el resultado del piloto: tiempo de preparación, errores detectados o calidad del entregable. No dé por correcta una respuesta solo porque su redacción parezca convincente.
5. Su primer entregable
Prepare una ficha con el problema, el proceso actual, la oportunidad, los datos necesarios, los controles y el criterio de éxito. Esa ficha será la base para decidir si conviene avanzar.
Convierta estas ideas en una competencia.
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